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Cinecdotario

El Jinete sin Cabeza

Season 2, Ep. 69
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Tim Burton, la muerte, el miedo y los cuentos oscuros que nunca nos han abandonado. Hay películas que pertenecen al terror, otras al misterio y otras a este extraño lugar donde los cuentos, la muerte y la fantasía se mezclan hasta convertirse en algo profundamente melancólico. Hoy en el Cinecdotario vamos a hablar de una película que con los años dejó de ser solamente entretenimiento gótico para convertirse en un clásico moderno del cine fantástico.

Estoy hablando de Sleepy Hollow o como la conocimos en México y Latinoamérica, La Leyenda del Jinete sin Cabeza. Una película dirigida por el ya afamado director Tim Burton. Una película que mezcla el horror gótico, el misterio detectivesco, un romance oscuro, la superstición, incluso un trauma infantil y por qué no, el fantasma literalmente decapitado.

Pero sobre todo una película que presenta perfectamente el universo emocional y visual de Tim Burton.

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  • 88. El Evangelio de la Revolución

    31:57||Season 2, Ep. 88
    Y si la fe no fuera una forma de aceptar el mundo, sino de cambiarlo? ¿Qué pasa cuando una religión deja de decirte qué esperes y empieza a preguntarte por qué estás sufriendo? ¿Qué pasa cuando un sacerdote deja de hablar únicamente del cielo y empieza a hablar de la tierra? ¿De pobreza, de desigualdad, de los campesinos, de los obreros, de los indígenas, de las dictaduras, de las violencias? ¿De quién tiene el poder? ¿Y de quién paga el precio de que otros lo tengan? Durante siglos la religión ha sido utilizada para justificar el orden establecido. Ha acompañado coronaciones, imperios, conquistas, colonizaciones, guerras, pero la historia del cristianismo también contiene otra tradición, una mucho más incómoda, la de quienes leen el evangelio y encuentran allí no una invitación a resignarse, sino una razón para rebelarse contra la injusticia. En América Latina, durante la década de los sesentas y setentas e incluso ochentas, esta lectura adquirió una fuerza extraordinaria.Sacerdotes, monjas, catequistas, campesinos, estudiantes, obreros, comunidades indígenas, personas comunes, todos comenzaron a preguntarse si la fe podía significar algo más que asistir a misa y esperar la salvación después de la muerte. Y algunos llegaron a una conclusión radical. El reino de Dios no tenía por qué esperar el cielo, podía empezar aquí, en la tierra, en la comunidad, en la justicia, en la igualdad, en la dignidad. Y esa idea terminó cruzándose con las grandes revoluciones latinoamericanas del siglo XX. El Salvador, Brasil, Nicaragua, México, cuatro países, cuatro historias, miles de personas y una pregunta que sigue siendo profundamente incómoda. ¿Puede la fe convertirse en una herramienta de transformación política? Esta es la pregunta desde la que François-Javier Drouet construye la película El Evangelio de la Revolución, un documental histórico que recupera testimonios de protagonistas y sobrevivientes de aquellos momentos y los pone en diálogo con imágenes de archivo.La película fue construida durante aproximadamente cinco años y el propio director explica que él buscó contar esta historia desde abajo, a través de personas que participaron directamente en ella. Y quizá lo más interesante es que quien dirige esta película no es un sacerdote, de hecho es un ateo.
  • 87. La hija del cóndor

    24:58||Season 2, Ep. 87
    ¿A quién pertenece una canción? ¿A quien la compuso? ¿A quien la aprendió? ¿A una comunidad? ¿A una tradición? ¿O a la persona que decide cantarla? En la hija del cóndor, Clara canta, pero no puede cantar simplemente porque quiere, su voz tiene una función. Clara es una joven quechua que está aprendiendo el oficio de partera tradicional, oficio que tiene Ana. Cuando acompaña los partos de las mujeres de su comunidad, su canto forma parte del ritual, del conocimiento, de la manera en que esa comunidad entiende el nacimiento.Pero Clara quiere otra cosa, quiere cantar para sí misma, quiere escuchar música, quiere conocer la ciudad, quiere experimentar, quiere descubrir que existe más allá de las montañas. Y hay algo profundamente hermoso en esa tradición. Clara quiere utilizar como instrumento de libertad aquello que su comunidad considera parte de su herencia, su voz.Y entonces aparece la pregunta que va a acompañar toda la película. ¿Qué ocurre cuando aquello que heredamos ya no coincide con aquello que queremos ser? Porque la hija del cóndor podría aparecer en un primer momento una película sobre tradición versus modernidad, pero creo que es algo más complejo. Es una película sobre dos mujeres, dos generaciones, dos formas de entender el mundo, una joven que quiere descubrirlo y una mujer mayor que ha dedicado su vida a conservarlo.Y entre ellas existe una pregunta que no tiene una respuesta sencilla. ¿Cómo se puede pertenecer a una cultura sin quedar atrapado en ella? Hoy en el Cinecdotario vamos a hablar de la Hija del cóndor del director Álvaro Olmos Torrico. Una película de montañas, de partos, de canciones, de radios, de ciudades, de creencias y de silencios. Una película sobre aquello que queremos saber y sobre aquello que todavía necesitamos descubrir.
  • 86. Adolescencia, sexo y muerte en campo Miasma

    31:22||Season 2, Ep. 86
     Hay un agujero en el fondo del lago, y por ese agujero entran las películas. O al menos, eso dice Jane Schombrom. Un agujero en el fondo de un lago, un lugar del que salen monstruos, recuerdos, fantasmas, cuerpos mutilados, deseos reprimidos y películas.Porque quizá eso sea el cine de terror. Una manera de darle forma a aquello que no sabemos cómo mirar directamente. El miedo, el sexo, la muerte, el cuerpo, la identidad, la adolescencia. Y también, esa pregunta que aparece una y otra vez en las películas de Jane Schoenbrun. ¿Qué pasa cuando una película que amamos empieza a decirnos quiénes somos? Un adolescente se introduce en un ritual de internet y comienza a construir una identidad alrededor de una pantalla. En I Saw the TV Glow, la televisión se convierte en una puerta hacia una vida que quizá siempre estuvo ahí esperando ser descubierta.Y ahora, Schombrom entra en un género completamente distinto. El slasher. Pero no entra para ser simplemente otro slasher. Entra para preguntarnos qué nos enseñó ese género sobre nuestros cuerpos, nuestro deseo, las mujeres, los monstruos y sobre quién merece sobrevivir. Y sobre qué sucede cuando una generación que creció consumiendo terror intenta volver a entrar en esas películas. Pero descubre que ya no es la misma persona.Esto es adolescencia, sexo y muerte en el campo miasma. Y hoy en el Cinecdotario vamos a entrar a dicho campamento. Pero cuidado, porque aquí no solamente hay un asesino. Hay una historia del cine entero esperándonos debajo del agua. Iniciamos.
  • 85. Tus dos muertos

    30:36||Season 2, Ep. 85
    Hay ciudades que enferman a sus habitantes. No necesariamente porque sean violentas. No necesariamente porque sean pobres.No necesariamente porque estén gobernadas por criminales. A veces, una ciudad enferma porque sus habitantes aprenden a vivir con aquello que debería resultar insoportable. Aprender a escuchar una sirena y no preguntarse qué ocurrió. Aprender a ver un policía extorsionando a un comerciante y pensar que así funcionan las cosas. Aprender que hay personas que pueden desaparecer y otras que, cuando desaparecen, provocan que todo el aparato del Estado se mueva. Aprender que la justicia existe, pero no necesariamente para todos.Y quizá por eso el personaje de Cipriano Susunaga resulta tan interesante. Porque Cipriano no es un detective que llega desde afuera para resolver los problemas de una ciudad. Cipriano, de hecho, es uno de los problemas de esa ciudad. Es policía, es corrupto, está deprimido, está cansado, ha perdido prestigio y autoridad. Ha perdido una parte de sí mismo. Y cuando finalmente aparece un caso que podría resolverle algo de lo que alguna vez fue, ese caso resulta ser el secuestro del hijo no reconocido de un diputado. Es decir, un hombre poderoso pierde a alguien y de pronto esa persona importa. Pero esa es apenas la superficie de esta historia. Porque Todos tus muertos, dirigida por Daniel Castro Simbrón y basada en la novela homónima de Jorge Alberto Gudiño Hernández, utiliza la estructura del thriller para hablar de algo mucho más incómodo.La forma en la que el poder determina quién merece justicia y quién puede ser olvidado. La propia Cineteca Nacional presenta la película alrededor de la corrupción, la culpa, el pasado del protagonista y una problemática central, el acceso a la justicia condicionado por la posición social y económica. Así es como empieza el Cinecdotario de hoy.
  • 84. Memorias de un cuerpo que arde

    23:11||Season 2, Ep. 84
    Hay cuerpos que envejecen y hay cuerpos que recuerdan. Hay una edad en la que el mundo comienza a hablar de tu cuerpo en pasado. Ya no se habla de lo que deseas, se habla de lo que deseaste, ya no se habla de tu sexualidad, se habla de la sexualidad que tuviste, ya no se habla de tu belleza, se habla de cómo eras cuando eras joven.Como si el cuerpo tuviera una fecha de caducidad, como si el deseo fuera una enfermedad que eventualmente se cura, como si después de cierta edad una mujer tuviera que convertirse en otra cosa. En abuela, en madre, en viuda, en cuidadora, en recuerdo, pero nunca más en amante, nunca más en mujer deseante, nunca más en cuerpo. Y entonces aparece una película como memorias de un cuerpo que arde, una película que comienza casi como un documental, una voz, una mujer, una memoria, una confesión, y creemos que vamos a escuchar la historia de una mujer, pero poco a poco descubrimos algo mucho más extraño y mucho más hermoso.Estamos escuchando a varias mujeres, escuchando a una generación, escuchando aquello que durante décadas no pudo decirse. Y sobre todo, estamos escuchando algo que el cine pocas veces se atreve a mirar. La sexualidad de las mujeres mayores, no como una curiosidad, no como una anomalía o una provocación, sino como una parte legítima de la vida.Porque quizá la pregunta más incómoda de esta película no sea ¿qué hicieron esas mujeres con sus cuerpos? No, la pregunta es ¿qué les enseñaron a hacer con ellos? Bienvenidas y bienvenidos al Cinecdotario. Hoy vamos a hablar de memorias de un cuerpo que arde, de Antonella Sudazazi Fornis, una película sobre mujeres, sobre sexo, sobre deseo, sobre matrimonio, secretos, vergüenza, placer, vejez, y sobre una idea que quizá deberíamos aprender mucho antes, que nuestro cuerpo nunca deja de ser nuestro.
  • 83. Lo que queda de ti

    28:51||Season 2, Ep. 83
    Hay películas que intentan explicarnos la historia, y hay películas que intentan hacernos sentir, lo que significa vivir dentro de ella. Lo que queda de ti, de Cherian Davis, pertenece a la segunda categoría, porque esta no es solamente una película sobre Palestina, no es solamente una película sobre ocupación, desplazamiento, violencia o memoria, es sobre todo una película acerca de una familia, una familia que intenta vivir, enamorarse, celebrar bodas, criar hijos, que intenta enseñarles a sus hijos que la vida puede ser algo más que miedo, y que sin embargo, descubre una y otra vez que la historia tiene una manera terrible de entrar por la puerta de la casa, de sentarse a la mesa, de acompañar una comida, de aparecer en una discusión entre padre e hijo, de convertirse en una herencia, y quizá lo más doloroso de todo sea descubrir que algunas familias terminan heredando cosas que nunca quisieron recibir, no una casa, no una fortuna, no una fotografía, sino el miedo, la pérdida, la rabia, el exilio, la sensación de que algo les fue arrebatado, y la posibilidad de explicar completamente a la siguiente generación qué hacer con aquello que recibieron, porque qué hace un hijo con el dolor de sus padres, y qué hace un padre cuando descubre que su propio dolor puede convertirse en el dolor de sus hijos. Hoy en el Cinecdotario, vamos a hablar de All That's Left of You, o Lo que queda de ti. 
  • 82. El final de la calle Oak

    33:47||Season 2, Ep. 82
     ¿Y si los dinosaurios aparecieran en tu calle? Hay películas que comienzan con una pregunta filosófica, otras comienzan con una tragedia y después están las películas que comienzan con una pregunta mucho más sencilla. ¿Qué pasaría si apareciera un dinosaurio afuera de tu ventana? Porque hay algo profundamente infantil y profundamente cinematográfico en nuestra fascinación por los dinosaurios. Los hemos visto en museos, en juguetes, en libros, en documentales y por supuesto, en películas, pero pocas cosas tienen el mismo poder que imaginar que una criatura que apareció hace (0:45) millones de años corriendo frente a una casa suburbana.Y eso es precisamente lo que propone el final de la calle Oak, la nueva película de David Robert Mitchelll, director de It Follows y de Under the Silver Lake. Una película que mezcla ciencia ficción, poca en realidad, aventura, dinosaurios, viaje temporal, un drama familiar y un misterio. ¿Pero qué hay detrás de un enorme espectáculo que tiene aparte otras historias dentro? Esta es la historia de una familia que ya estaba atravesando una crisis antes de que el mundo que conocen comience a cambiar.Y quizá esa sea la pregunta que más me interesa en esta película, porque la fascinación de ver dinosaurios y el pretexto de pagar un boleto por ir a verlos, pues está presente y es innegable. ¿Qué ocurre (1:46) cuando el mundo exterior comienza a desmoronarse mientras tu propia familia ya estaba rota por dentro? Puede pasar, y no solamente hablando de dinosaurios. Puede pasar en el trabajo con los vecinos.Puede pasar. Aquí es una situación extraordinaria por el cambio de temporalidad de todo el vecindario, pero vale la pena hacer cierto paralelismo.
  • 81. Unicorn Wars

    36:19||Season 2, Ep. 81
    ¿Qué pasa cuando una película parece creada o diseñada para niños pero comienza a hablar de la guerra? ¿Qué pasa cuando los protagonistas son pequeños ositos de colores y lo que vemos frente a nosotros es sangre, violencia, drogas, manipulación, fanatismo religioso, muerte y canibalismo? ¿Qué pasa cuando detrás de una historia sobre unicornios descubrimos que realmente estamos viendo una película sobre nosotros? Hoy en el Cinecdotario vamos a hablar de una película que utiliza una de las cosas más inocentes que conocemos, la animación, para hablarnos de algunas de las partes más obscuras de la condición humana. Hoy vamos a hablar de Unicorn Wars, la película de Alberto Vázquez, una película que puede parecer absurda, puede parecer grotesca, puede parecer incluso infantil en varios momentos, pero como hemos dicho antes, la animación no es solo para niños. Y aquí empezamos a quitarle capas de color y de humor a la violencia porque esta película nos deja frente a una pregunta bastante incómoda. ¿Qué ocurre cuando enseñamos a un niño a odiar? Porque quizá el verdadero monstruo de Unicorn Wars no sea el unicornio, quizá sea todo aquello que hemos construido alrededor de él.
  • 80. La Muerte de Robin Hood

    25:00||Season 2, Ep. 80
    Hay una idea que aparece constantemente en el cine medieval, que la violencia termina cuando concluye la batalla. Eso es una mentira, una mentira hermosa, sí, muy cinematográfica, incluso épica, pero una mentira al fin y al cabo. Las películas suelen enseñarnos en instantes los combates.Nos muestran al héroe levantando la espada, al arquero tensando el arco, al ejército avanzando entre niebla. La cámara se enamora de la cinematografía del enfrentamiento, de la belleza del acero, del estruendo de los caballos, de la lluvia de flechas, pero rara vez permanece cuando todo ha terminado. (0:58) Rara vez se queda a observar lo que sucede después. ¿Quién limpia el campo de batalla? ¿Quién recoge los cuerpos? ¿Quién reconoce a los muertos? ¿Quién carga durante décadas con el recuerdo de haber sobrevivido? Michael Sarnofsky decide hacer justamente eso. En lugar de filmar el nacimiento de un héroe, decide observar el lento deterioro de aquel que ya ha vivido demasiado. Y esa decisión cambia absolutamente todo, porque en la muerte de Robin Hood no se gana.Esta película en realidad trata sobre lo que es continuar viviendo cuando ya no existe ninguna victoria posible.