Los bailarines somos muy sensibles con la energia del entorno, además movemos muchas emociones y eso genera un contexto con una energía intensa que a veces nos beneficia y otras nos perjudica. Momentos complicados socialmente como los que vivimos, también generan esas energías y contextos con energias densas que pueden ser un obstaculo para nuestro avance. Muchas veces en consecuencia a esto generamos gestos y actitudes de forma inconsciente, cerrandonos tanto a lo negativo como aquello que nos beneficia. Este ejercicio yo lo hago a diario. Os aconsejo que lo useis a menudo