{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/6620fb704df82b0013c6faf7/68f23b77ace6eea8f88fc254?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"El Padre Jorge vino de Argentina","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/6620fb704df82b0013c6faf7/1760705223225-18cd1cd5-d31e-4b0b-8cd1-01beafa444cf.jpeg?height=200","description":"<p>El Padre Jorge vino de Argentina</p><p>Buscando nuevas promesas en aquel día</p><p>Llegó al NODO sin la esperanza del scratche</p><p>Y entre el calor en entre los atlas habló de Carlos</p><p>El padre no funcionaba en la cama</p><p>Entre héroes y farándulas de aire amainado</p><p>Y fue a un pueblito en medio de la nada a dar su neón</p><p>Cada semana pa' los que busquen la compensacion</p><p>El niño Pablito está en sus años</p><p>Y estudia la economía jugando al póker</p><p>Todavía no sabe tirar una caña correctamente</p><p>Le gusta la cía, jugar al fútbol y estar presente</p><p>Le ha dado el puesto de barman el reverendo por su vinillo</p><p>A ver si la tensión no nos rompe el frenillo</p><p>Y su familia está muy orgullosa, porque a su vez piensa</p><p>Que con Dos la iglesia, divide a tres</p><p>Suena la campana: un, dos, tres</p><p>Del Padre Jorge y su amiguito Pablo&nbsp;</p><p>El padre se reafirma con vehemencia</p><p>Sabe por la tendencia que no es un camarón</p><p>Les habla de los Doors y de su esencia</p><p>De la antigua roma y su noticia vibrando en su sermón</p><p>Pero suenan las campanas: un, dos, tres</p><p>Del Padre Jorge y su amiguito Pablo&nbsp;</p><p>Al padre lo halló la suerte una mañana con prisa</p><p>Viendo la guerra de vietnam en un pueblito de Sicilia</p><p>En medio de un resuello entro el matador</p><p>Y sin confesar su culpa se lo llevó</p><p>Francisco se puso en pié, ostia en mano y sin saber por qué</p><p>Pablito&nbsp;se murió a su lado sin conocer a Beele</p><p>Y entre el grito y la sorpresa, agonizando otra vez</p><p>Estaba el chino de palo sentado a la pared</p><p>Y nunca se supo el criminal quién fue</p><p>Del dos a dos por la naranja de la asuncion</p><p>Pero suenan las campanas otra vez</p><p>Del Padre Jorge y su amiguito Pablito</p>","author_name":"Tonito El maestro"}