{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/65d3f3e14d749a00160e90c3/65ef5b9728cb600016840759?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"Ep. 4: Se oscureció todo","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/65d3f3e14d749a00160e90c3/1710184440636-c113c0aacc6a09ed2e5e6312d4dfd0ee.jpeg?height=200","description":"<p>La conexión profunda que el pueblo wayuu tiene con su territorio es una parte integral de su identidad y cultura. El paisaje no es sólo tierra y naturaleza, sino un compendio de historias, tradiciones y conocimientos transmitidos de generación en generación. Sin su territorio, no pueden existir.</p><p><br></p><p>Esas formas de vida, cambiarían en los años 80 con el descubrimiento de un yacimiento de carbón. A partir de entonces, se creó, con capital europeo y canadiense, la mina de cielo abierto más grande del mundo, y que es responsable del desplazamiento de cientos de familias wayuu y de la contaminación de sus arroyos. Por si fuera poco, además de la mina, el paramilitarismo, el narcotráfico y la guerrilla acabaron defendiendo intereses propios y de la empresa en esa zona.</p><p><br></p><p>Desde entonces, el vínculo espiritual y la identidad de este pueblo milenario nunca volvió a ser el mismo.&nbsp;</p><p><br></p><p><br></p>","author_name":"La Corriente del Golfo y Antifaz"}