{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/659b4c0cdbef990016bb3406/659b4e6ac41ac10016d02042?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"TEMA 2: CUESTIONES INTRODUCTORIAS: RASGOS LITERARIOS Y CONTENIDO TEOLÓGICO ","description":"<p>La lectura del Antiguo Testamento nunca ha sido una tarea fácil. Son conocidas las dificultades para traducir la Biblia al latín con las que se encontró san Jerónimo. Por un lado, tuvo que aprender hebreo, lengua en que está escrito la mayor parte del Antiguo Testamento: “cuánto trabajo consumí en ello, cuánta dificultad experimenté, cuántas veces me desanimé, cuántas desistí para empezar de nuevo en mi empeño de aprender” (Ep. 125,12). Por otro, le fue preciso enfrentarse a unos textos que se alejaban de su querido estilo ciceroniano: “… Si alguna vez volviendo en mí, comenzaba a leer los profetas, me horrorizaba su dicción inculta” (De vir. il. 135, Ep. 22,30,2). Lejos de rendirse, tras mucho sacrificio, san Jerónimo pudo llevar a cabo su traducción y comentarios.</p><p><br></p><p>Siguiendo el ejemplo del “enamorado de la Palabra de Dios”, como le llamó Benedicto XVI, es preciso describir, algunas cuestiones de tipo literario y teológico que pueden facilitar la lectura y la comprensión de los libros proféticos. Son aquellas que se refieren al aspecto más formal o externo (como los modos de expresión profética o el proceso de escritura de los libros) y al más interior o profundo de los libros proféticos (como la revelación profética, el carisma de profecía o la doctrina teológica).</p>","author_name":"Juan Maria Gallardo"}