{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/6561304c9b92aa0012dd55d3/695d922ad1ba84fb8f1e53ee?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"Cuando el matrimonio dejó de ser para siempre","description":"<p>Durante mucho tiempo, para las mujeres en México, casarse era una decisión… sin salida. Antes de 1915, el matrimonio era prácticamente indisoluble.&nbsp;</p><p><br></p><p>Eso empezó a cambiar cuando Venustiano Carranza promulgó la Ley del Divorcio. Fue un parteaguas: por primera vez, las mujeres pudieron romper legalmente un vínculo que las asfixiaba. Y aunque hoy nos parezca básico, en su momento fue una de las leyes más progresistas del mundo.</p><p><br></p><p>Platicamos con quien reafirma que divorciarse no es fracasar. Para muchas mujeres, sigue siendo una forma de recuperar algo fundamental: la libertad de decidir sobre su propia vida.</p><p><br></p><p><a href=\"https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/autor/sara-lovera\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">Aquí puedes leer más columnas de Sara Lovera.</a></p><p><br></p>","author_name":"Sara Lovera"}