{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/63a19761ff4a5000115227ba/63ac617038c1f70011d7fd4b?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"Indefensión aprendida. Por qué se portan mal y no reaccionan a los castigos","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/63a19761ff4a5000115227ba/show-cover.jpg?height=200","description":"<p>¿Habéis oído hablar de la indefensión aprendida? Es un concepto que nos puede ayudar mucho a comprender la conducta (y problemas de conducta) de los más pequeños.</p><p><br></p><p>Vamos a partir de la base que las personas no se portan “mal” porque sí. Detrás de lo que llamamos “mala conducta” suele haber muchas cosas: malos entendidos, necesidades no satisfechas, preocupaciones, malestar emocional, y un largo etcétera.</p><p><br></p><p>Por lo tanto, simplificar la mala conducta y entenderla solo desde la causa-consecuencia es algo muy reduccionista que no suele funcionar.</p><p><br></p><p>Por regla general cuando una persona se siente bien tiene una conducta que resulta agradable para los demás: es educada, cortés, señala lo positivo, es servicial, amable, cuidadosa… y cuando una persona se siente mal, por el motivo que sea, es más bien lo contrario: de repente se pierde la educación, aparece la brusquedad, las malas formas, y se deja de pensar en los demás para centrarse en uno mismo.</p><p><br></p><p>“Es que ya no sé qué hacer: le he quitado la consola, de ir al parque después de clase ni hablar, y le he dicho que si sigue así le quito de futbito. Pero pese a todo, su conducta es cada vez peor, ¿qué hago? Cuestiones como esta son frecuentes cuando hablamos con familias acerca de sus hijos y la disciplina. Esta semana veremos qué podemos hacer en estos casos.</p>","author_name":"Nación Podcast"}