{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/632ba785adacbe0013e487f9/6ac3e1dbaef0446505657b76?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"El Evangelio de la Revolución","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/632ba785adacbe0013e487f9/1791222101589-597271e8-6200-4271-b28d-418f7f0e705f.jpeg?height=200","description":"<p>Y si la fe no fuera una forma de aceptar el mundo, sino de cambiarlo? ¿Qué pasa cuando una religión deja de decirte qué esperes y empieza a preguntarte por qué estás sufriendo? ¿Qué pasa cuando un sacerdote deja de hablar únicamente del cielo y empieza a hablar de la tierra? ¿De pobreza, de desigualdad, de los campesinos, de los obreros, de los indígenas, de las dictaduras, de las violencias? ¿De quién tiene el poder? ¿Y de quién paga el precio de que otros lo tengan? Durante siglos la religión ha sido utilizada para justificar el orden establecido. Ha acompañado coronaciones, imperios, conquistas, colonizaciones, guerras, pero la historia del cristianismo también contiene otra tradición, una mucho más incómoda, la de quienes leen el evangelio y encuentran allí no una invitación a resignarse, sino una razón para rebelarse contra la injusticia. En América Latina, durante la década de los sesentas y setentas e incluso ochentas, esta lectura adquirió una fuerza extraordinaria.</p><p>Sacerdotes, monjas, catequistas, campesinos, estudiantes, obreros, comunidades indígenas, personas comunes, todos comenzaron a preguntarse si la fe podía significar algo más que asistir a misa y esperar la salvación después de la muerte. Y algunos llegaron a una conclusión radical. El reino de Dios no tenía por qué esperar el cielo, podía empezar aquí, en la tierra, en la comunidad, en la justicia, en la igualdad, en la dignidad. Y esa idea terminó cruzándose con las grandes revoluciones latinoamericanas del siglo XX. El Salvador, Brasil, Nicaragua, México, cuatro países, cuatro historias, miles de personas y una pregunta que sigue siendo profundamente incómoda. ¿Puede la fe convertirse en una herramienta de transformación política? Esta es la pregunta desde la que François-Javier Drouet construye la película El Evangelio de la Revolución, un documental histórico que recupera testimonios de protagonistas y sobrevivientes de aquellos momentos y los pone en diálogo con imágenes de archivo.</p><p>La película fue construida durante aproximadamente cinco años y el propio director explica que él buscó contar esta historia desde abajo, a través de personas que participaron directamente en ella. Y quizá lo más interesante es que quien dirige esta película no es un sacerdote, de hecho es un ateo.</p>","author_name":"Nayeli Lima"}