{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/63196b29e5ebe80014e3c7fb/631c8cbb185a0a00123ecd16?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"Mateo 4:18-22","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/63196b29e5ebe80014e3c7fb/1662815319990-6bfbc2076be6667ba21760d6c857e1c0.jpeg?height=200","description":"<p>La semana pasada vimos como el Señor comenzó su ministerio predicando y llamando a todos a venir a Él y ser parte del reino prometido por el Padre. Sin embargo, Él no planeaba hacer esta tarea por sí solo. En este pasaje, Jesús seleccionará cuidadosamente a los hombres que traerá a su lado para prepararlos para ser predicadores tal como él era. Él recibió una misión de Su Padre, pero su método tenía que ver con llamar a hombres no solo a la salvación sino también a la misión de traer salvación a toda la tierra. Estos hombres se asociarían a Él como discípulos y aprenderían de Él como vivir y como predicar. Luego serían enviados a hacer lo mismo con otros que lo harían a su vez con otros hasta que todas las naciones sean discipuladas.</p>","author_name":"IBM San Justo"}