{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/62744226aa17b70013e1d6fd/62c73ab0945ec50013f2afc2?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"“Lady Lázaro”","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/62744226aa17b70013e1d6fd/1657223784041-c7860d1a2e4fe6e70eb36f5c81f06524.jpeg?height=200","description":"<p>¡Siempre Sylvia! ¡Siempre! En todo, en cada espacio de la melancolía. ¿Saben de quién hablamos, no? Sylvia, la chica que quería ser Dios, la chica que supo morir tan bien y tantas veces, lo hacía “casi como un arte”, así como lo nombra en su poema “Lady Lázaro”. La misma de Ariel, La campana de Cristal. La dama que se convirtió en uno de los primeros referentes del movimiento feminista de los años cincuenta. Sylvia, sí, Sylvia Plath. Nació en Boston en 1932 y después de varios intentos de suicidio en diferentes etapas de su vida, en el invierno de 1963, en Londres, decide meter la cabeza en el horno de gas de su cocina y morir por intoxicación. Si, Sylvia, iniciadora del género confesional en la poesía, contemporánea de Anne Sexton, y suicida como ella, así como Storni, Pizarnik, Violeta Parra. Sylvia Plath, la heroína de su propia historia. Ganadora del premio póstumo Pulitzer en 1982. Escucharemos hoy su poema “Lady Lázaro”.</p><p><br></p><p>Copyright: LADY LÁZARO Tomado de Poesía Completa. Bartleby Editores. Edición de Ted Hughes. Traducción y notas de Xoán Abeleira. Interpretado por Angélica Martín Sandino. Locución: Natalia Silva Ramón. Producción y musicalización: Juan Manuel Prada. Voces cantadas: Ulima Ortiz, Paola Andrea Ramírez, Angélica Martín Sandino.</p>","author_name":"Heroína Periférica"}