{"version":"1.0","type":"rich","provider_name":"Acast","provider_url":"https://acast.com","height":250,"width":700,"html":"<iframe src=\"https://embed.acast.com/$/626619c41f3a230012896640/6a504e731c8f5a97d8f3fffb?\" frameBorder=\"0\" width=\"700\" height=\"250\"></iframe>","title":"252 - Guerras de los Dioses: La Lucha por el Trono","thumbnail_width":200,"thumbnail_height":200,"thumbnail_url":"https://open-images.acast.com/shows/626619c41f3a230012896640/1783647394501-f4b697ee-65b2-4f40-af8d-e66df5cd7282.jpeg?height=200","description":"<p>Antes de que existiera el hombre, ya había guerra en el cielo. Las tablillas de Babilonia hablan de un trono que cambió de manos una y otra vez —no por derecho divino, sino por robo, traición y una tecnología que nadie se atrevía a nombrar en voz alta. Tiamat lo tuvo. Después Kingu. Después Marduk. Después Enlil. Después un dios-pájaro llamado Anzu lo arrebató mientras su dueño se bañaba, y desató una cacería en la que ni los dioses más poderosos se atrevieron a intervenir. Cada uno que lo tocó terminó consumido por él. Ese objeto tenía un nombre —ME, \"las Tablas de los Destinos\"— y quien lo poseía no gobernaba por mérito: gobernaba porque nadie más podía quitárselo. Hasta que alguien lo lograba.</p><p><br></p><p>Lo que encontramos al rastrear esta historia a través de Sumeria, Egipto y Anatolia no es un mito de dioses justos venciendo al caos. Es el registro de una guerra civil cósmica que se repite, generación tras generación de \"dioses\", con el mismo patrón: usurpación, victoria pírrica, y un vencedor que termina codiciando lo mismo que acaba de arrebatarle a su enemigo. Y cuando la última batalla termina, alguien hace un inventario del arsenal derrotado —qué se guarda, qué se destruye, qué se esconde para siempre bajo la arena— porque hay armas que ni siquiera el vencedor se atreve a usar dos veces. ¿Quién ocupa ese trono ahora? ¿Y qué pasó con lo que nunca se pudo destruir?</p>","author_name":"Amor Fati Mx"}